Mensaje Pastoral - Febrero

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MIS AMADOS Y MUY APRECIADOS HERMANOS:

Tengo que comenzar, dando toda la gloria y la honra al que vive y reina por los siglos de los siglos, nuestro eterno Dios a quien servimos y quien es nuestro Padre desde ahora y para siempre; por su gran bondad y su misericordia, con cada uno de nosotros.

Hermanos, recibamos este segundo  mes con optimismo,  sabiendo que: Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece. Filipenses 4:13.  Gloria a nuestro Dios.  Hay muchos retos para cumplir, metas para alcanzar, sueños para obtener; pero todo ello en las manos de Dios; serán logros en cada uno de nosotros. Nunca olvides: TODO LO  QUE SUEÑES CON DIOS, LO ALCANZARAS…..CREELE.

Así que  vamos a comenzar, sin preocupaciones, sin afanes, La Biblia dice: Encomienda a Jehová tu camino, confía en Él; y El hará. Salmo 37:5 Y también nos dice: La paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardara nuestro corazón y nuestra mente en Cristo Jesús.   El Señor Jesús,  sabía que después de su crucifixión, los discípulos tendrían que enfrentar días sin igual en sus vidas, se iban a ver asaltados por la duda, el temor, la ansiedad, el pánico y la incredulidad; por eso Él les dice: La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tengan miedo”.

La paz de Dios no puede ser imitada, Cristo lo sabía. También sabía que la paz era lo único que podía guardar los corazones y las mentes de los que creerían en Él, una vez que subiera al Padre.

Nuestra vida a veces es muy turbulenta, no obstante nada de lo que tenemos que enfrentar está fuera del alcance de la paz de Dios. No hay ningún problema que no pueda resolver, ni tensión que sea demasiada para Él. Cristo comprende muy bien, lo que es estar bajo presión. Cuando estuvo en la tierra, para comprender al hombre, tuvo que enfrentar toda clase de tensión, la multitud lo seguía donde quiera que iba, muchos se agolpaban alrededor de Él, con tal de tocarlo y ser sanados. Con corazones hambrientos se aferraban a toda palabra que salía de su boca.

Lucas 5:1-3 dice: que la multitud se juntaba sobre Él, entonces entró en la barca de Simón Pedro y la apartó de la orilla para seguir predicándoles la Palabra, se acomodó a la presión.  La paz viene como resultado de confesar nuestro  amor hacia el  Señor, y despreocuparse de la situación, es posible que tengamos que acomodarnos a la presión que Dios permite en nuestra vida; pero Él nunca dejará de proveernos la manera de enfrentarlas.  La paz es un don y está al alcance nuestro, en todo momento.  Esta en Jesús, nuestro Salvador.

Hemos declarado y así lo creemos que este es nuestro Año  de Cielos Abiertos y de gran Bendición.   Este año será excelente, en todas las aéreas de la vida. Vamos adelante, campeones de Cristo. No olvides los tres secretos para que las Bendiciones de nuestro Dios, nos alcancen:

1. OIR ATENTAMENTE LA PALABRA DE NUESTRO DIOS

2. GUARDARLA EN NUESTRO CORAZÓN Y PONERLA POR OBRA

3. MANTENER UN RELACIÓN  INTIMA, CON DIOS NUESTRO PADRE


Bendiciones,

Adalberto Herrera

Pastor

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